Una carta deseada, llegando en una forma inesperada! – Serie Filemon 1-3

| March 12, 2017 | Reply

“Pablo, prisionero de Jesucristo, y el hermano Timoteo, al amado Filemón, colaborador nuestro, y a la amada hermana Apia, y a Arquipo nuestro compañero de milicia, y a la iglesia que está en tu casa: Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.” Filemón 1-3  

De todos los escritos de Pablo, esta carta es la más personal, y al igual que colosenses, efesios y filipenses es escrita desde la prisión, en las demás cartas Pablo da instrucciones directas pero más generales, mientras que en esta carta a Filemón Pablo pasa de lo general a lo especifico, de lo hipotético a lo real y de la instrucción a la acción. Por ello y para que tengamos un panorama más amplio en  nuestra mente, que nos ayude a entender mejor este estudio, iniciaremos la enseñanza hablando un poco del contexto histórico.

Pablo escribe esta carta estando preso en Roma y la carta está basada en una petición específica (la reconciliación de un esclavo con su amo); en el imperio Romano del primer siglo la esclavitud era algo muy común, los esclavos eran dedicados a ciertas labores según su grado de educación, los esclavos sin educación eran usados en trabajos serviles (lavamiento de pies o trabajos de mucho esfuerzo físico entre otros), los más educados podrían ser mayordomos, contadores o tutores. Incluso algunos se vendían voluntariamente para tener techo y alimentación asegurada, de igual forma hubieron creyentes que lo hicieron para sustentar a los pobres y desamparados. Aún así la esclavitud no era absoluta, la ley romana permitía que los esclavos adquirieran bienes hasta el punto de poder comprar su propia libertad, pero un esclavo no podía escapar para ser libre sin cumplir el plazo o convenio con su amo, pues sería tenido por fugitivo. No obstante, si este lo hacía para buscar la intersección de un amigo de su amo o de su propia madre a causa de que hubiera cometido una falla, y temiera el castigo del amo no era tenido por fugitivo, en esta carta tenemos referencias directas de que el caso de Onésimo fue algo similar.

Por ello quisiera que trataran de contextualizar el siguiente panorama: Onésimo huyo de Filemón, él le había fallado a su amo, le ofendió y muchos sugieren que posiblemente le robo, y al ver a Filemón enfurecido, quizás por miedo al castigo se dio a la huida. Luego busca a Pablo para que le ayude, ignorando que la voluntad de Dios era su conversión. Por otro lado Filemón enojado (con justa razón) está en su casa, por momentos viene a su mente la ofensa de Onésimo (Quien aunque era esclavo hacia parte de su casa), pero por momentos quizás también recordaba a su viejo amado amigo Pablo y queriendo tener noticias de él se preguntaría ¿Qué será de Pablo, como estará, tiempo sin saber de él?, no obstante cuan desagradable sorpresa sentir que tocan o llaman a su puerta, y al abrir no es nada más y nada menos que el ofensor, Onésimo en compañía de Tiquico con una carta de Pablo en su mano, creo que Filemón estaba recibiendo noticias de su amado hermano, pero de una manera que nunca imagino.

Identidad Del Remitente

Basta con ser un poco reflexivos y tener una pizca de sentido común para ver la abismal diferencia entre la teología de Pablo y la teología de los supuestos apóstoles contemporáneos, Pablo da inicio a su carta identificándose como prisionero de Cristo, el ha entendido que Dios es soberano y que nada de lo que ocurra esta fuera de su control, el ha aprendido lo que es el contentamiento cristiano, y cuál debe ser la actitud del creyente ante cualquier situación por trágica que se muestre.

“Pablo, prisionero de Jesucristo y el hermano Timoteo”, V. 1a,  aunque lo dicho por Pablo aquí no es metafórico, sino literal (el está preso) podemos resaltar que Pablo no atribuye su encarcelamiento a la voluntad de los hombres sino a la voluntad de Dios y sabemos que  aun cuando estaba libre entendía que era prisionero y/o esclavo de Cristo, el recordaba lo mucho que padecería por su causa, es mas; estaba tan convencido de que los padecimientos lo identificaban con su Señor, que a la hora de elegir no sabía  que era mejor, si vivía lo hacía para él y si moría partiría hacia él; y sé que nosotros hoy como creyentes al leer esta magna carta, inmediatamente entendemos que nosotros también nos hallamos sufriendo o sufriremos por causa de Cristo, que recibiremos ofensas aún de nuestros propios hermanos en la fe y de los seres más queridos.

Sin temor a equivocarme pienso que Pablo con estas palabras iníciales está llevando a Filemón a reflexionar en esto, preparando así su corazón para la petición que le haría más adelante. Así que Filemón con la carta en la mano, y mirando a Onésimo en compañía de Tiquico; ¡Pero, me podrían decir! en esta carta no se menciona a Tiquico, sin embargo en la escritura encontramos lo que podrían ser evidencias de esta afirmación, pues las palabras de Pablo al final de la carta a los colosenses nos da a entender esto.

“Todo lo que a mí se refiere, os lo hará saber Tíquico, amado hermano y fiel ministro y consiervo en el Señor, el cual he enviado a vosotros para esto mismo, para que conozcas lo que a vosotros se refiere, y conforte vuestros corazones, con Onésimo, amado y fiel hermano, que es uno de vosotros. Todo lo que acá pasa, os lo harán saber. Colosenses 4:7-9

Después de comprobar que verdaderamente era de Pablo el remitente de esta carta, Filemón está ansioso de pasar a la siguiente línea lo cual nos conduce al siguiente punto.

Identidad De Los Destinatarios

El se dirige al destinario y sus compañeros como amados, y entendemos que todo creyente ama a sus hermanos en la fe. (Esta es una marca distintiva de un verdadero creyente). “al amado Filemón,  colaborador nuestro, y a la amada hermana Apia,  y a Arquipo nuestro compañero de milicia,  y a la iglesia que está en tu casa.” V. 1b – 2, como lo mencione anteriormente, esta carta es la más personal de Pablo, pero no es privada, Pablo se asegura de nombrar testigos, obligando así a Filemón para que hable a todos acerca de ella. El entiende que somos militantes del ejército del cielo, que cada muestra de piedad es un avance del reino y una evidencia de la nueva identidad adquirida en Cristo, por ello menciona la iglesia que está en casa, esa misma de la que habla la Escritura cuando dice:

“Porque donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.” Mateo 18:20.

Pablo se asegura de que Filemón leería la carta y tendría que contarle a sus hermanos, ya que por la dificultad con Onésimo se podría ver tentado a guardar silencio, no obstante Pablo a la vez confiaba en que Filemón no privaría a los demás de tener noticias de él, y por ende compartiría la petición que esta trae. ¿Podemos nosotros mirar a cada hermano en la iglesia, e identificarlo como amado en el Señor?, ¿no es este un rasgo que debe caracterizarnos como hijos del Rey?, pero no para reclamarle como el evangelio de la prosperidad lo hace, sino para amarnos como el nos amo, Cristo cambio nuestra identidad, ¿No es ese un interesante aspecto de esta carta?, en casa de Filemón se reunían una serie de personas con el fin de estudiar y de orar juntas,  esta es la “iglesia” a la que saluda Pablo, y a continuación esta salutación tan conocida, nos lleva de la mano a nuestro siguiente punto.

Deseos Que Identifican a Los Creyentes

Son deseos nacidos de un corazón regenerado, de una persona que ama a Cristo y su obra hasta llegar a entregar su propia vida, Pablo sabe que se requiere de gracia para perdonar y como les dije, el está preparando el corazón de Filemón para su petición. Sigamos construyendo la escena, Filemón continua leyendo la carta “Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.” V. 3, muchos sugieren que Apia era la esposa y Arquipo su hijo, entonces leída esta línea, Filemón levanta su cabeza y dice a Apia, “No sé cómo llegó esta carta a manos de este pillo, pero de lo que no hay duda es que es de Pablo”, esos buenos deseos identificaban siempre a Pablo en todas sus cartas, y por ello Filemón está seguro que es de su autoría.

Qué diferencia con los “apóstoles modernos” cargados de orgullo, avaricia y egoísmo, Pablo desea a sus amados la gracia y la paz de Dios. Que mejores deseos y que mejor cosa puede anhelar un creyente en este desierto llamado mundo, el sabe que es nuestra bendición perdonar porque hemos sido perdonados, pero también sabe que Filemón necesitara gracia y paz de Dios para hacerlo. No hay persona más preparada para perdonar, que aquella que ha entendido que ha sido verdaderamente perdonada; un creyente perdona porque sabe que la ofensa de su hermano hacia él, no es nada comparada con la suya ante Dios y que aun así Dios le perdono. El perdón es una bendición eterna, no está fundamentada en bienes pasajeros ni riquezas perecederas, aunque aquí padezcamos, en el cielo gozaremos de Cristo; esta certeza, es la gracia de Dios dando paz y capacitando nuestro corazón para pasar por alto la ofensa. Si el perdón se recibe por gracia, es obvio que necesitamos de esa misma gracia para perdonar, Pablo sabia que la petición que haría a Filemón no sería algo fácil, pero con mucho tacto paso a paso está dándole a Filemón argumentos sólidos basados en la palabra, para que de este modo su petición sea  irrefutable.

 

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Ivan Rodrigo Mejia

Cristiano por la gracia del Señor Jesucristo, vivo en Medellin – Colombia, y me congrego junto a mi esposa en la iglesia "La Gracia de Dios" de la misma ciudad. Si el contenido ha sido de edificación para usted, permita que llegue a más personas. Por favor, no olvide comentar, compartir y/o reenviarlo a más gente con el fin de propagar el mensaje.

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