Ausencia de disciplina espiritual, ausencia de gracia!!

| January 26, 2017 | Reply

“Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente,” Tito 2:11-12

Nos ilustra la escritura en este texto, la relación entre la gracia del Señor para salvación del creyente, y la enseñanza adjunta que conlleva a rechazar toda clase de vida impía, no obstante podemos entenderlo también, como  la edificación integral de un carácter justo, que refleja la disciplina instruida por el Espíritu Santo.

En consecuencia observamos que la gracia y la disciplina del Señor están estrechamente ligadas, por lo tanto no es posible evidenciar en la vida del verdadero cristiano la existencia de una y la ausencia de la otra, hay que tener en cuenta que la disciplina de un padre sobre su hijo puede ser evidenciada en algunas situaciones como castigo o represión, más sin embargo, la base fundamental de esta medida siempre será el amor paternal, y la necesidad de construir en quien fuese su hijo, un carácter a su semejanza.

Ahora bien, teniendo en cuenta que la disciplina incluye una instrucción modelada por un orden previamente establecido, y que está respaldada por un estatuto sancionatorio para garantizar el cumplimiento de los logros, cuando aterrizamos este concepto a la gracia de Dios que opera  en el creyente, entendemos que la verdadera motivación del cristiano para perseverar en la disciplina espiritual, debe ser el conocimiento de que por medio de esta, el Señor nos hace manifiesta su gracia salvadora, por lo tanto; el temor al castigo o ha cualquier otra cosa, que signifique una desaprobación de parte de Dios por causa de nuestra conducta, nos podría llevar a confiar de forma errónea en nuestras propias obras, por lo tanto, es importante resaltar dentro de los campos de aprendizaje y enseñanza, que la gracia de Dios es la fuerza que nos ejercita en la práctica de la disciplina espiritual, como está escrito:

estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo” Filipenses 1:6

Una buena pregunta en quienes nos decimos ser cristianos podría ser, ¿en realidad la gracia de Dios nos está disciplinando?, o venimos a ser cristianos por una profesión de fe que una vez realizamos, pero nuestra vida no evidencia la perseverancia de querer caminar sobre las huellas del hijo de Dios, que nos enseñó por medio de su amor que nuestra conducta altiva, egocéntrica y orgullosa; es totalmente opuesta con su carácter santo y absolutamente inconsistente con las leyes su pacto. Será que la gracia de Dios ya nos ha confrontado para llevarnos a discernir, que hemos sido como esposa infiel que va detrás de sus amantes ignorando en su pecado, que es su marido fiel, quien le viste, le da techo y la sustenta. Pues quien cree que ha sido salvo, sin haber percibido su adulterio con el mundo, no ha venido a Cristo verdaderamente en arrepentimiento y fe, no puede concebir las riquezas de su gracia; y lo que para él podría llamarse disciplina espiritual, no es más que su propio código de conducta sustentado en obras legalistas a fin de ganar el cielo.

Para concluir, quisiera recalcar que ningún ser humano es hallado justo ante los ojos de Dios por mucho que sienta que ha sido bueno, y fueron muchos los días acostándome sobre la cama, con una terrible preocupación pensando “¿que estara pensando Dios de mi en estos momentos?”, pues entendí viviendo el fracaso de mis obras, la impotencia del ser humano para poder ganar la salvación. No obstante gracias a esto pude comprender, que son las obras meritorias de Cristo mi justicia ante los ojos del Dios Padre, que mi incapacidad no hace otra cosa más que exaltar la majestuosidad de la obra redentora del Señor Jesucristo, que Él, fue quien me hizo perseverar en algo que pensé que era imposible, que es Él, quien me muestra mi pecado cada dia para atraerme a sí mismo humillado en oración, y que si bien es cierto que la salvación es por pura gracia, también lo es que la disciplina en el Señor es la evidencia y el reflejo perpetuo de la misma.

“Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos),” Efesios 2:4-5

 

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Pedro de Jesus Gaona Cruz

Soy cristiano por la gracia del Señor Jesucristo, residente en Barranquilla – Colombia, casado y con dos hermosas hijas. Si el contenido ha sido de edificación para usted, permita que llegue a más personas. Por favor, no olvide comentar, compartir y/o reenviarlo a más gente con el fin de propagar el mensaje.

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